Desarrollo de la educación y la evaluación del plan de los doce años.
Jaime Torres Bodet fue para el presidente Adolfo López Mateos el hombre adecuado para ocupar el cargo de Secretario de Educación Pública, debido a que la imagen de respeto proyectada por Torres Bodet a los mexicanos (entre ellos un amplio sector magisterial) seguía arraigada en su aparente neutralidad política, así como en la fuerza de penetración y empuje de susproyectos educativos emprendidos doce años antes, durante su primer Secretariado de 1943-1946.
En los años de 1946-1958 Jaime Torres Bodet adquirió experiencia en el trato diplomático y conocimiento de otras costumbres e ideologías, debido a que ocupó los cargos de Secretario de Relaciones Exteriores de 1946-1948 y de Embajador de México en París de 1952-1958; pero lo que el presidente Adolfo López Mateos buscó en él en 1958, fue otro tipo de experiencia, la que implicaba una visión planificadora y presupuestal en materia educativa, ya madura, de la que se pudieran obtener resultados casi inmediatos y efectivos.
Jaime Torres Bodet al regresar al país, no tenía entre sus proyectos de vida asumir una vez más el cargo de Secretario de Educación Pública, ya que como él mismo menciona: ¿Cómo volver a desempeñar cargo tan inquietante?
Todo era obscuro en el horizonte: pobreza, incuria, tumultos; sin embargo, lo que logró persuadirlo según él, fue tanto la intrepidez de López Mateos como el sentido del deber Torres Bodet en su segunda gestión, preciso comentar brevemente lo sucedido en educación durante los sexenios de 1946-1952 y de 1952-1958 para conocer las acciones emprendidas por sus antecesores, ya que la línea de trabajo e interés definida por éstos fueron determinantes para las acciones inmediatas que impulsó
Torres Bodet al aceptar la Secretaría.
Jaime Torres Bodet, ideario que bajo órdenes del presidente Miguel Alemán Valdés
abarcaba atención a ocho puntos:
I. Escuela rural (integración del campesino).
II. Campaña de alfabetización.
III. Construcción de escuelas.
IV. Capacitación magisterial.
V. Libros.
VI. Enseñanza técnica.
VII. Escuelas de agricultura.
VIII. Alta Cultura, Universidad Nacional”.
Entre las principales realizaciones de Torres Bodet como secretario de Educación
Pública en este período se encuentran:
Libro.
Se creó la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (CONALITEG), entre sus
funciones estuvo “determinar, al mismo tiempo que respetaba la metodología y los
programas respectivos, las características de los libros de texto destinados a
la educación primaria”4 lo cual fue el primer paso para la posterior distribución de
libros de Centro de Estudios Educativos, Universidad Iberoamericana, texto
gratuitos que cubrieron todos los grados de educación primaria, se respondió a una
exigencia de justicia social y educativa urbana y rural, que se había
venido aplazando desde sexenios anteriores debido a la falta de interés o de
presupuesto del Estado.
Atendió la inmediatez requerida para disponer de espacios en donde instruir
y educar, así como un lugar que sirviera de vivienda al profesor en las zonas
rurales cercanas y apartadas, dando impulso y auge a las aulas prefabricadas, de
fácil construcción por vecinos de la comunidad con un mínimo de supervisión
técnica.
No únicamente le preocupó la inmediatez antes descrita sino que fortaleció
la construcción de aulas bajo proyectos que llevaron más tiempo y mayor
presupuesto, pero cuyo resultado fue la posibilidad de contar con mejores espacios
para la educación primaria en todo el país “durante el sexenio de 1958-1964 se
construyeron más de 21000 aulas”.
Maestro.
Consciente del importante papel de la educación del magisterio urbano y
rural, construyó y entregó los edificios de la Escuela Normal de Especialización y el
Instituto Nacional de Pedagogía en la Ciudad de México. Así mismo, restauró y
acondicionó la Escuela Normal Superior de México y la mayor parte de las 29
escuelas normales rurales que existían.
Descentralizó las actividades del Instituto Federal de Capacitación del Magisterio
para conseguir un mayor alcance y desarrollo de los Cursos por
Correspondencia y los Cursos Orales. Aprovechó las emisiones radiofónicas
para intensificar la preparación docente de los maestros no titulados y amplió el
margen de acción de dicho Instituto a profesores titulados y directivos que quisieran
actualizarse.
Currículo.
Encargó al Consejo Nacional Técnico de la Educación (CONALTE) la revisión de
los planes y programas de estudio de educación preescolar, primaria, secundaria
y normal; tras la revisión, evaluación y propuesta del Consejo decidió poner en
práctica las modificaciones sugeridas.
Arte.
Reubicó el Museo de Antropología en el edificio diseñado y
construido especialmente para albergar gran parte de nuestra historia cultural en
piezas artísticas y arqueológicas, ubicado en Chapultepec.
Inauguró el Museo Nacional del Virreinato en el ex convento de Tepotzotlán, la
Pinacoteca Virreinal y el Museo de Arte Moderno.
3.2 Contexto mexicano de 1958-1964.
Como ya mencioné en el capítulo dos, se precisa conocer el contexto en el cual
surgen los proyectos educativos, ya que es en atención a las demandas políticas,
económicas y sociales, gubernamentales o populares (en constante tensión y
negociación).
3.2.1 Contexto político.
Desde el inicio de su gobierno en 1958, Adolfo López Mateos heredó y enfrentó
la presión tanto de los grupos de izquierda, representada por los sindicatos de
ferrocarrileros, telefonistas, maestros, telegrafistas, electricistas, mineros y
petroleros, quienes después de 18 años de ser el soporte del sistema económico
industrializador con su fuerza de trabajo mal pagada, empezaron a dar señales de
llegar al límite de tolerancia, exigiendo aumentos saláriales.
Por otro lado, el grupo que también ejercía presión sobre López Mateos fue el de
derecha, del cual los empresarios privados y los propietarios agrícolas dueños de
grandes extensiones de tierra fértil, nacionales o extranjeros, exigieron condiciones
de seguridad para invertir su capital, es decir, que el país mostrara un ambiente
político estable, y por lo tanto de pacificación y sometimiento de los trabajadores.
Ante lo anterior, el presidente optó en los primeros años de su gobierno por negociar
con los sindicatos, o bien sustituir a los líderes de éstos por otros que resultaran
manejables e incondicionales a sus propósitos, rigidizando el sistema de control
federal y estatal, adoptó una política de autoritarismo represivo. Así “la disciplina
sobre los sectores populares resultó el elemento fundamental de la estabilidad
política a partir de 1960 y sus elementos distintivos fueron: la negociación o la
represión, pero en ningún caso la tolerancia”.6 Con lo que el Estado demostró a la
derecha, en más de una ocasión, el apoyo para que invirtiera su capital sin temor.
Pero el presidente previendo que “la mano dura” empleada podría resultar
contraproducente para su gobierno, dio concesiones a los trabajadores y
campesinos.
3.2.2 Contexto económico.
El proyecto económico del sexenio presidido por Adolfo López Mateos fue
continuación de la línea que se venía dando desde el gobierno de Ávila Camacho,
es decir, de intenso apoyo a la industria, anteponiéndola a lo agrario, lo que tuvo
repercusiones en la vida del campesino como la pobreza y la miseria, y ante la falta
de recursos para trabajar, como el poseer un pedazo de tierra, optó por la invasión
de predios desde fines de 1958.
Así, el gobierno heredado por el presidente Ruíz Cortines dejó un clima agrario
de inconformidad generalizada por parte de los campesinos, quienes al igual que
los obreros, o quizá en peores condiciones que ellos, cansados de soportar los
estragos de 71la política económica, exigieron lo que por derecho, después de la
Revolución les correspondía: el reparto agrario, que se frenó después de 1946 y
que se habían cansado de esperar.
El problema del campo no radicaba únicamente en la repartición y producción
individual o colectiva de la tierra, sino -entre otros factores- del impulso e
importancia dada por el Estado a esta actividad como eje del proyecto económico,
lo cual distaba mucho de la realidad; López Mateos al igual que todos sus
antecesores decía brindar apoyo para modernizar y tecnificar la producción agrícola
(por supuesto si mediante esto se apoyaba a la industria o al comercio de productos
de consumo básico como el maíz, frijol y caña de azúcar), sin embargo la realidad
fue que en este sexenio, el campo se encontraba en un atraso cada vez más
marcado.
3.2.3 Contexto social.
Como ya se mencionó, para 1958 existió gran descontento social generalizado entre
los obreros, quienes vislumbraron el “charrismo sindical”, de que eran objeto sus
organizaciones; durante 18 años habían estado a la espera de “la repartición de la
riqueza” y la justicia social mediante: el aumento salarial, mejores prestaciones
(salud, vivienda) y educación para todos.
Los campesinos por su parte, debido a la falta de interés del Estado en el progreso
del campo, también mostraron descontento, la Confederación Nacional Campesina
(CNC) padecía el mismo mal que aquejaba a la Confederación de los Trabajadores
Mexicanos (CTM): la manipulación y el adiestramiento de los líderes sometidos al
control estatal; ambas organizaciones prestaban oídos sordos a la miseria e
ignorancia en que vivían sus afiliados.
Uno de los movimientos que reflejaron tal situación de efervescencia social en el
país, fue el de los ferrocarrileros, quienes después de varias movilizaciones en 1958
consiguieron la mayoría de sus peticiones, sin embargo, debido a la falta de
organización, terminaron siendo reprimidos y castigados drásticamente.
Así mismo, desde 1956 el magisterio capitalino mostró rupturas y enfrentamientos
con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), debido entre
otros motivos, a los bajos aumentos salariales conseguidos por los líderes
sindicales.
Así, “tal mejoramiento o atención a las exigencias sociales favoreció los propósitos
del gobierno de seguir considerándose revolucionario”.11 Cabe señalar que para
cumplir tales proyectos de asistencia social, se recurrió a los préstamos exteriores,
pues el país no generaba capital suficiente para atender todas las demandas de los
planes del presidente en éste y otros rubros.
Durante el sexenio de 1958-1964 los proyectos educativos fueron auspiciados e
impulsados con gran interés por el Estado ya que representaron una forma de
compensación para las clases baja y media en esta última se incluyó el magisterio;
tal compensación fue a cambio de soportar las medidas autoritarias y represivas,
medidas de “mano dura” con las que el Estado buscó mantener el control y
consenso político sindical y con ello la “estabilidad económica.”
El primer proyecto educativo que revisaré en este capítulo corresponde a uno de los
más importantes emprendidos durante el segundo secretariado de Jaime Torres
La relevancia de la planeación educativa llega a nuestros días, ya que como
"proceso técnico económico, socio-político y cultural permite resolver problemas
educativos complejos y orientar el desarrollo de la educación mediante la
instrumentación de políticas y estrategias apropiadas, en un horizonte de tiempo
dado y en un espacio físico-geográfico definido". México, Limusa, 1999. Los
componentes de un plan integral estaban presentes, pero el plan mismo aún no. "A
partir de 1959 correspondería a Torres Bodet iniciar la etapa de la planeación y
evaluación en el sentido técnico moderno".
B) El crecimiento de la Ciudad de México, su urbanización y el apoyo en
infraestructura a los centros industriales y comerciales en otros estados. Ante la
demanda educativa que esto significó, ya no fueron suficientes los cambios menores
o correcciones parciales desarticuladas. "Se buscó despertar el interés público y la
colaboración ciudadana, sin distingos políticos, religiosos o filosóficos para que
participaran en la aplicación y realización del plan nacional". México.
Después de casi nueve meses de trabajo, la Comisión entregó el 19 de octubre de
1959 a Torres Bodet el documento final del Plan, ocho días después él lo hizo llegar
al presidente Adolfo López Mateos.» El segundo medio fue el cumplimiento del Plan,
después de su aprobación por el presidente.
Instituto Nacional de Pedagogía en la Ciudad de México, con los que se buscó
mejorar las condiciones de preparación docente. En cuanto al libro de texto gratuito
indispensable para complementar el Plan, lo he considerado como proyecto paralelo
a este y de el trataré en el último apartado de este capítulo.
El segundo y último proyecto educativo que revisaré en este capítulo es el
concerniente a los libros de texto, el cual inició paralelamente y como complemento
del texto gratuito, se atendió la importancia de que los niños de educación primaria
de todo el país accedieran a una herramienta de apoyo didáctico, enriqueciendo su
aprendizaje mediante la palabra escrita y las imágenes contenidas en los libros. "
Pero al mismo tiempo exigíamos que los escolares adquiriesen libros –muchas
veces mediocres- y a precios, cada año, más elevados". 24 Así, el problema
inmediato que enfrentó tal proyecto fue el de proveer de material escolar gratuito a
miles de niños que vivían en zonas urbanas y rurales, inscritos en las escuelas
primarias, cuyos padres no podían adquirir los libros por razones de costo.
Iglesia , algunos padres de familia y algunos particulares mostraron gran
descontento al ver amenazados sus intereses, influencia y dominio sobre la
educación primaria. La principal justificación que tal sector expuso para estar en
contra de los libros de texto fue que, según ellos "violaban la garantía de la
Constitución que planteaba la libertad de la enseñanza, así como su contenido, pues
al ser un libro único se imponía su uso".
Los recursos materiales comprendieron las instalaciones y maquinaría de los
diversos talleres editoriales privados y de los periódicos como los de Novaro
Editores-Impresores, Editorial Galve, Lito Formas, Novedades, El Universal, La
Prensa, Ovaciones, entre otros, que apoyaron el proyecto facilitando la impresión
de los libros. Desde luego podemos mencionar en este rubro de recursos los libros
de texto acabados, los cuadernos de trabajo y las guías y manuales para los
maestros que completaron el proyecto.
Fue hasta 1969, diez años después de creada la Comisión que se terminaron de
editar, publicar y distribuir los libros de texto para primaria, que incluían los
cuadernos de trabajo y las guías para los profesores. Cualitativamente el proyecto
de los libros de texto gratuitos, ha ido aumentando su alcance en lo referido a áreas
educativas.
Los resultados se han ido acrecentando de acuerdo a las exigencias demográficas
y cualitativas del país. El proyecto de los libros de texto gratuitos, que viera la luz
por primera vez en 1959 con Jaime Torres Bodet al frente de la Secretaría de
Educación Pública, actualmente es una gran maquinaria organizada y sistematizada
que edita, publica y distribuye libros en el sistema escolarizado y a distancia,
maquinaria que ha ido concretando sus esfuerzos de hacer llegar a más niños
mexicanos del nivel básico, un libro, herramienta de sabiduría para alentar la
conciencia social.

Buena información
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