La educación técnica
Sostiene que la educación técnica mexicana se orienta, desde el siglo XIX hasta la
actualidad, por el modelo politécnico francés, el cual ha sido criticado desde aquel
entonces por su excesiva carga teórica y escolar, en detrimento de la formación
práctica la educación técnica se centra en los siguientes dilemas actuales: La
herencia de la tradición vs. la innovación y los cambios institucionales necesarios y
factibles; la creciente homogeneización de la educación nacional e internacional vs.
la diversidad necesaria; el sector educativo público como el principal y casi exclusivo
proveedor de formación vs. la necesaria vinculación con los sectores productivos;
la exigencia simultánea de más conocimientos teóricos y más y mejores
conocimientos prácticos; la especialización técnica creciente vs. la necesidad de
incrementar competencias técnicas, administrativas y psicosociales integrales; la
descentralización del sistema a nivel estatal y la absorción de la educación técnica
en la educación general.El Real Seminario de Minería (Uribe y Cortés, 2006), que
se convierte en Colegio de Minería en 1792, y que es considerado “un instrumento
de cambio por medio de la difusión de ciencias aplicadas” (Flores, 1999: 28). El
Colegio Militar, fundado en 1822 2, que formaba ingenieros especializados en
mecánica bélica pero también en hidráulica y construcción, y con la Escuela
Nacional de Ingeniería creada en 1867, “institución en la que sé que se había
transformado el Colegio de Minería” (Bazant, 1984: 254). La teoría remite a una
elaboración sistemática de ideas contrastadas, y la práctica al conjunto de
actividades desarrolladas en la realidad concreta de las aulas y creo que
necesitamos primero del conocimiento para así poder llevarlo a la práctica.
La fortaleza y a la vez debilidad de la educación técnica en México es que su
formación se realiza a través de las escuelas. Ya mencionamos cómo la politécnica
francesa ha influido de manera sostenida a lo largo del tiempo y cómo ha impuesto
su modelo curricular y organizativo a la educación técnica mexicana. En ese
sistema, la formación corre a cargo de las unidades productivas y la escuela técnica
es un complemento al que se asiste uno o dos días a la semana. El modelo francés
y el mexicano son muy distintos al anglosajón, en el cual no existe una tradición de
formación técnica ni escolar ni sustentada en los gremios, sino que las empresas
contratan personas formadas en la educación general, a las que proporcionan
capacitaciones específicas. En México las escuelas organizaron la teoría técnica y
diseñaron espacios para la formación práctica a través de la implementación de
talleres escolares. Debido a la naturaleza esencialmente escolar de la formación
técnica mexicana, ésta enfrenta problemas derivados de su lejanía respecto del
sector productivo, como ser excesivamente escolarizada, teórica, poco flexible y
adecuada. Hoy en día surgen nuevas iniciativas de vinculación como construir redes
de producción de conocimiento formadas por empresas e instituciones de
educación superior, posgrado e investigación científica y tecnológica. La educación
técnica mexicana actual cuenta con una larga tradición que comenzó a mediados
del siglo XIX. En ella confluyen dos tradiciones: la de las artes y oficios y la de las ingenierías. Ambas tradiciones muestran la influencia de la concepción politécnica
francesa, que busca sustituir los conocimientos "empírico-prácticos" tradicionales
por conocimientos técnicos derivados de las ciencias, y consecuentemente, en
términos curriculares, inicia la formación técnica con las matemáticas, las ciencias
y los conocimientos politécnicos antes de los conocimientos técnicos específicos y
de las prácticas.
http://www.scielo.org.mx/pdf/peredu/v35n139/v35n139a10.pdf

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